Eton Mess. El equipo. Marta y Rocío
Nuestra historia
Somos Marta y Rocío, fundadoras de Eton Mess, ambas Grande Diplome Le Cordon Bleu titulación obtenida de las escuelas de Londres y Madrid respectivamente. Las dos nos reconvertimos a chefs por pasión. Nos licenciamos en abogacía y pegagogía respectivamente antes de descubrir lo que nos gustaba realmente.
Nuestra pasión por la cocina y enseñar, nos lleva a fundar nuestra escuela en el año 2017. Tenemos más de 20 años de experiencia aprendida de grandes chefs de restaurantes con estrellas Michelin, escuelas de cocina y formaciones en templos de enseñanza como el Basque Culinary Center que nos han permitido seguir muy de cerca la cocina de vanguardia.
En nuestra casa, Eton Mess, tenemos un equipo de chefs, todos con titulación Cordon Bleu que buscan siempre transmitir el “espíritu” y el “alma” de Eton Mess a todos nuestros alumnos. En un mundo en el que el tiempo es oro, fomentar el trabajo en equipo es una necesidad y la alta cocina un hobby al alza. Eton Mess nace como medio de conexión entre ambas actividades, haciendo de ellas algo único y especial.
Nuestros principios
- Enseñar desde la excelencia, creatividad y pasión por nuestro trabajo.
- Con un método y equipo formado con el alma de Eton Mess y con titulaciones en las mejores escuelas del mundo.
- Comunicar con frescura, naturalidad y humor.
- Compartir el entusiasmo por la cocina, el producto y todo lo que le rodea.
Eton Mess. ¿De dónde surge el nombre?
Eton Mess es el nombre de un postre clásico de la gastronomía inglesa y posee tanto un significado literal como un importante trasfondo cultural.
Eton hace referencia al Eton College, uno de los colegios privados más prestigiosos del Reino Unido.
Mess significa literalmente «mezcla», «revoltijo» o «desorden». En este contexto, alude al aspecto deliberadamente desordenado del postre.
El Eton Mess se elabora con:
Fresas frescas (u otros frutos rojos).
Merengue troceado.
Nata montada.
Todos los ingredientes se mezclan, dando lugar a un postre delicioso, aunque de aspecto «desordenado». De ahí el nombre Eton Mess, que podría traducirse literalmente como «la mezcla de Eton» o «el revoltijo de Eton».
¿Por qué se llama así?
Según la tradición, este postre se sirve desde finales del siglo XIX durante el partido anual de críquet entre el Eton College y el Harrow School. Una historia muy popular (aunque probablemente apócrifa) cuenta que una pavlova o un postre de merengue se aplastó accidentalmente durante el transporte y, en lugar de desecharlo, se sirvió tal cual. Aquel «revoltijo» gustó tanto que acabó convirtiéndose en un clásico de la gastronomía británica.
